Zoe Carew, una pequeña de 7 años, ha logrado que una iniciativa suya contra el sexismo en Nueva Zelanda diese la vuelta al mundo: ha sido capaz de hacer rectificar a la Agencia de Trasporte de su país con tan solo una carta.

La pequeña Zoe Carew se sorprendió durante un viaje en coche a casa de sus abuelos de que en una señal se leyera “Lineman” (electricista encargado de arreglar el tendido eléctrico), aunque en realidad no solo hubiera hombres realizando ese trabajo. Por ello, ni corta ni perezosa, escribió una carta de queja a la autoridad correspondiente pidiendo unas señales con una formulación más “correcta y justa”.

Tras recibirla, la Agencia de Trasporte de Nueva Zelanda, a través de su responsable, Fergus Gammie, respondió asegurando que desde ahora dichas señalizaciones pasarían a llevar el texto ‘Linecrew‘ (personal electricista) más neutro. Además, le agradeció su acción: “Aceptamos con agrado la sugerencia de Zoe porque las grandes ideas pueden venir de cualquiera, incluidos los niños de siete años“.

La madre de la pequeña, Caitlin Carew, expreso en Twitter su orgullo por la iniciativa de su hija.