Las autoridades de Sudán del Sur anunciaron hoy que prohibirán la salida del país de empleados de la organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF), después de que asegurara que ha tratado a 125 mujeres víctimas de violencia sexual en la zona de Rubkona a finales de noviembre.

El portavoz del Gobierno sursudanés, Michael Makuei Lueth ha emitido directrices para que las personas que elaboraron el informe de MSF sobre la violencia no abandonen el país “hasta que concluyan las investigaciones sobre esas alegaciones”.

Lueth agregó que las autoridades y la Policía de Yuba están en alerta ante la posibilidad de que los empleados de la ONG viajen para pasar la Navidad en sus países de origen.

Asimismo, señaló que el presidente Salva Kiir ha ordenado la formación de una comisión de investigación sobre los hechos descritos por MSF.

El pasado 30 de noviembre, la organización aseguró que había ofrecido asistencia médica y psicológica de emergencia a 125 mujeres y niñas, que habían sufrido todo tipo de abusos, entre el 19 y el 29 de noviembre.

“Algunas chicas tienen menos de 10 años y algunas mujeres son mayores de 65. Incluso algunas embarazadas no se han librado de estos ataques brutales”, aseguró MSF.

Según los médicos, además de haber sido “brutalmente violadas”, han sido golpeadas, azotadas y apaleadas con bastones y con la culata de escopetas.

Asimismo, se les arrebataron todas sus pertenencias y las cartillas de racionamiento, según la organización que ofrece asistencia médica en varias zonas en conflicto de Sudán del Sur.

El país está sumido en una guerra de tintes étnicos desde 2013 y aún no se ha estabilizado después de la firma de un acuerdo de paz entre el Gobierno y los rebeldes el pasado agosto en Jartum.