Llega el verano y con él la oportunidad de ver nuevas series y películas. Sin embargo, en pleno S.XXI, aún sorprende la cantidad de contenido audiovisual que no supera el “test feminista”. ¿No sabes a lo que nos referimos?

Se denomina más propiamente el test de Bechdel, de Wallaceo the rule, y se trata de un método para evaluar si un guion de película, serie, cómic u otra representación artística (que a día de hoy podemos ampliar a cualquier categoría audiovisual) cumple con los estándares mínimos para evitar la brecha de género. Por brecha de género debemos entender la diferencia entre las tasas masculinas y femeninas de una categoría. En el caso audiovisual, la categoría del protagonista o del peso en la historia.

 

Dicho test es muy sencillo y os animamos a ponerlo en práctica este verano (¡y siempre!) con las películas y series que veáis. Consiste en ver si cumple los siguientes requisitos: aparecer al menos dos personajes femeninos con nombre, que los personajes hablen en algún momento y que su conversación sea algo distinto a un hombre (no limitarse la conversación a relaciones románticas o hermanas o amigas hablando sobre sus padres).

¿Resulta sencillo y poco exigente verdad? Pues la realidad es que su uso ha destacado la poca presencia de las mujeres en esta industria y se pueden ver numerosas listas con las películas más comerciales que no superan el test. Entre otras os destacamos: Star Wars, X-Men, Piratas del Caribe, Avatar, Trainspotting, El Señor de los Anillos, Breakfast at Tiffany’s, El Show de Truman, etc. En resumen, esta industria tiene una visión muy androcentrista (otorga al hombre la posición central en el mundo).

Para combatir dicho androcentrista os proponemos dos series que sí superan el test y que han obtenido muy buenas críticas. Prometemos que no hay spoilers.

La primera es sin duda El cuento de criada,basada en un libro homónimo de Margaret Atwood. Narra la historia de un mundo en el que las mujeres son dominadas con únicos fines reproductivos (criadas) o para las tareas del hogar (martas). Basado en la necesidad de perpetuar la especie se pone en marcha un sistema de vientres de alquiler forzado, sin remuneración y vía violación. Altamente recomendable para que reflexionemos como nuestro mundo cada vez se empieza más a parecer a esa pesadilla y como la unión de las mujeres juega un papel fundamental en la lucha contra el sistema.

La segunda es GLOW, por sus siglas en inglés Glorious ladies of wrestling(las gloriosas mujeres de la lucha). De contenido mucho más amable que la anterior, nos cuenta los problemas de un equipo de actrices nada profesional que son seleccionadas para hacer un programa de televisión sobre lucha actuada. Los combates no tienen carácter deportivo ni real, únicamente espectáculo programado, pero la serie va más allá. La serie trata los problemas de mujeres muy distintas (racializadas, sometidas por sus familias, divorciadas…) tratando de sobrevivir en los años 80 en EEUU y de afirmarse como algo más que un trozo de carne. La estética de esta serie, la música y los diálogos no os dejarán indiferente.