Expertas en derechos humanos de la ONU lamentaron el rechazo del Senado argentino al proyecto de ley que habría legalizado el aborto y dijeron que se perpetúa el legado “arcaico” basado en una doctrina religiosa. “El voto del Senado, no sólo les ha fallado a las mujeres en Argentina, sino también a toda una región que generalmente tiene leyes muy restrictivas en cuanto a la interrupción del embarazo“, dijeron los expertos en un comunicado publicado este viernes.

La decisión fue calificada como “oportunidad perdida” para promover los derechos de las mujeres en Argentina y critica el papel de la iglesia en una toma de decisiones de este calado: “Las y los legisladores de la Cámara Alta han resguardado la continuación de un legado arcaico basado en una doctrina religiosa que incorpora estereotipos dañinos sobre los roles de las mujeres en la familia y en la sociedad que son intrínsecamente discriminatorios y opresivos para las mujeres“, se lee en la declaración.

Se trataba de un momento histórico, indican los expertos y expertas de la ONU, que se desaprovechó para demostrar el compromiso del país con respecto a la eliminación de la discriminación contra las mujeres en su legislación y promover los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y adolescentes, de conformidad con sus obligaciones internacionales de derechos humanos.

El derecho de una mujer o niña a tomar decisiones autónomas sobre su embarazo es la base de su derecho fundamental a la igualdad, la privacidad y la integridad física y mental, y es una condición previa para el disfrute de otros derechos. “Algunos propagan una retórica peligrosa de que existe un equilibrio simétrico entre los derechos de una mujer y de un feto. Sin embargo, no existe tal afirmación en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”, dijeron los expertos.

En un país donde el aborto inseguro es una de las principales causas de muerte para las mujeres embarazadas, esta decisión del Senado pone en peligro la vida de las mujeres y les impone dificultades indecibles. Por lo tanto, la afirmación hecha a menudo por los opositores al aborto de que su postura es “pro-vida” es engañosa”, resaltaron.

Añadieron que en los países donde la interrupción del embarazo está restringida por ley y/o no está disponible, solo los ricos pueden realizarse el procedimiento de manera segura, mientras que las mujeres con recursos limitados no tienen otra opción que recurrir a prácticas inseguras. “El hecho de que el Senado no haya avanzado en el proyecto de ley también representa un fracaso en términos de protección de los derechos de las mujeres en situación de pobreza“, dijeron.

Los países donde las mujeres tienen derecho a interrumpir un embarazo no deseado y que tienen acceso a la información y a todos los métodos anticonceptivos tienen las tasas más bajas de aborto. Datos de la Organización Mundial de la Salud han demostrado claramente que la penalización de la interrupción del embarazo no reduce el número de mujeres que recurren a procedimientos de aborto. Más bien, aumentan las probabilidades de que más mujeres busquen procedimientos clandestinos e inseguros.