La ONU, bajo el lema “Con ellas: una generación de niñas preparadas”, busca capacitar a 600 millones de adolescentes ante su entrada a un mercado laboral que está sufriendo grandes transformaciones a causa de la innovación y la automatización.

 

Necesitamos hacer un esfuerzo concertado para superar esos obstáculos que hacen que, por ejemplo, las mujeres sean menos del 30% de los graduados en tecnología de la información y las comunicaciones, y que ocupen menos del 30% de los puestos de investigación y desarrollo en todo el mundo”, dijo Antonio Guterres, secretario general de la ONU.

Los estereotipos de género afectan negativamente a la educación de las niñas en las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas desde una edad temprana, ya a partir de la escuela primaria, y tienen el efecto devastador de hacerlas dudar de su propio potencial.

Guterres recordó que pese al elevado número de niñas escolarizadas “el más alto de la historia”,muchas no pueden lograr las habilidades necesarias para triunfar en la vida; por ese motivo, es necesario dotarlas de competencias clave como “la capacidad de razonamiento crítico, la creatividad y el alfabetismo digital”.

Otro factor crucial, asegura el Secretario General, es que tengan modelos de conducta que puedan emular, especialmente en las ciencias y otros ámbitos en los que la presencia de las mujeres es escasa.

El Secretario General recordó que recientemente ha puesto en marcha la campaña Juventud 2030 que busca potenciar el rol de los 1800 millones de jóvenes de todo el mundo.

 

Las niñas afrontan desafíos desmedidos

La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, destacó que los retos para la educación de las niñas “siguen siendo inmensos” actualmente.

Azoulay recordó que a nivel global más de 130 millones de chicas en edad escolar no van al colegio, y que más del 90% de los 600 millones de adolescentes que accederán al mercado laboral durante la próxima década vive en países en desarrollo, pudiéndose ver forzadas a trabajar en la economía informal.

El embarazo durante la adolescencia y el matrimonio infantil son dos de los principales obstáculos que obligan a las menores a abandonar su educación escolar, señaló la directora ejecutiva del Fondo de Población de la ONU, Natalia Kanem.

“Apoyar a las niñas es ante todo una cuestión de respetar su derecho a crecer, prosperar y tomar sus propias decisiones sobre el futuro. También es un camino hacia el progreso económico y social de todo el mundo”, resaltó.

 

Doble discriminación

Por ese y otros motivos, un grupo de expertos* de la ONU en derechos humanos instó a todos los gobiernos del mundo a adoptar “medidas eficaces que sirvan para detener la discriminación y la violencia de género que sufren las niñas”.

Destacaron que, gracias a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional se ha comprometido a crear un mundo en el que las niñas pueden crecer libres de ambos flagelos, pero que actualmente esas promesas no se cumplen e incluso se podrían producir retrocesos, “dejando atrás a demasiadas”.

Los especialistas consideran que los retos a los que se enfrentan las niñas “tienen sus raíces en percepciones anticuadas y dañinas sobre los roles de género y lo que es un comportamiento ‘apropiado’ para las mujeres jóvenes, fuertemente influenciado por la cultura patriarcal”.

Además, hay que añadir que los Estados citan indebidamente la cultura, la religión, la familia o la tradición como excusa para evitar cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos con las niñas.

“A medida que los Estados y la comunidad mundial trabajan para poner fin a estas violaciones de los derechos humanos, deben considerar a las niñas como sus representantes y asegurarse de que participan activamente en la búsqueda y aplicación de soluciones”, destacaron.

El grupo de expertos finalizó su pedido destacando que las niñas son, a menudo, víctimas de una doble discriminación “que intenta silenciarlas y presentarlas como débiles e impotentes, pero las niñas de todo el mundo son fuertes, valientes, inteligentes y capaces” e instaron a “respetar, proteger y hacer realidad sus derechos humanos”.