La Sección 23 de la Audiencia de Madrid ha celebrado la tercera sesión de la vista contra el procesado, que se enfrenta a 69 años de prisión por catorce delitos de abusos sexuales. En la primera sesión, el acusado negó cada uno de los hechos que se le atribuyen, manifestando que todo se debe a “una venganza” de las chicas y a sus “hormonas de adolescentes“.

Tres antiguas alumnas más del colegio Valdeluz han afirmado en esta tercera sesión que sufrieron abusos sexuales en el colegio, en la academia de música y en las barbacoas que organizaba el profesor en su casa, intensificándose los tocamientos a medida que iban cumpliendo años.

Una de las chicas que hoy ha declarado por videoconferencia ha manifestado que el docente aprovechaba los recreos en el colegio para decirle que se fuera con él y recuperar clases que habían perdido. Entonces, la sometía a tocamientos de diversa índole. Otra de ellas ha afirmado que los abusos los sufrió en las barbacoas que Andrés organizaba en su casa de Sevilla La nueva, mientras que otra ha relatado que fue vejada en la academia que dirigía su mujer.

Las testigos han explicado que a medida que iban creciendo los abusos se iban incrementando, indicando que cuando eran más pequeñas no comprendían lo que podría estar pasando y han comentado que no denunciaron durante años los hechos por el cariño que tenían a la mujer del acusado

Es la primera joven que ha asegurado que los abusos se cometieron dentro de las instalaciones del colegio, que se sienta en el banquillo como responsable civil subsidiario. La imputación sobre el exdirector y el, entonces jefe de estudios, se levantó al no haber indicios de su responsabilidad en el caso.