Javier F. Ferrero

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha publicado un informe en el que se revela que la violación en masa ha sido utilizada por las fuerzas gubernamentales y sus aliados como arma de guerra en Sudán del Sur. El informe señala que, al menos 120 fueron violadas por múltiples hombres. Entre las barbaridades perpetradas contra las mujeres figuran la violación de una niña de cuatro años y la de una mujer de veinte que acaba de dar a luz. Además, 132 mujeres fueron secuestradas.

Amina Mohamed, la vicesecretaria general de la ONU, ha visitado Sudán del Sur, donde se reunió el Consejo de Seguridad sobre “Mujeres, paz y seguridad en el Sahel” y pudo escuchar a las mujeres en centros de protección, quienes le narraron la violencia que tenían afrontar.

Mohamed, que estuvo acompañada por otra de la Unión Africana, señala “la necesidad de abordar el duro costo que las mujeres y las niñas pagan por el conflicto”. La vicesecretaria general de la ONU encontró testimonios de mujeres que tuvieron que enfrentar la inseguridad, la pérdida de miembros de su familia a manos de Boko Haram y el aumento de su utilización como suicidas en ataques terroristas.

Mahamed denunció, además, que en el Sahel falta la participación de la mujer en la sociedad: “escuchamos un frustrado llamamiento universal de las mujeres para una mayor inclusión, representación y participación”. La representación de la mujer “es imperativa”, aseguró Mohamed y explicó que las líderes religiosas con las que habló en Chad se mostraron como “voces poderosas contra la desigualdad de género y los ataques contra los derechos de la mujer que forman parte esencial de la estrategia de los grupos terroristas”.

En el área económica, la delegación de la ONU pudo ser testigo en el Chad de los diferentes papeles que las mujeres representan en la pesca en el Lago Chad y de cómo mantienen a sus familias en la ausencia de los hombres que habían sido asesinados por Boko Haram. “En este contexto, es crítico que demos un paso adelante, lo que significa aumentar nuestra ayuda al desarrollo en estos y otros países frágiles”, aseguró la vicepresidenta.

Una vez al año afirmamos que la igualdad de género es fundamental para la estabilidad y la paz. Sin embargo, raramente nos movemos más allá de esos principios. Ahora es el momento de actuar. Invertir en la paz en esta región traerá dividendos para todos”, sentenció Amina Mohamed.