De acuerdo con la Convención de los Derechos del Niño, cada Estado tiene la obligación internacional de considerar a todo ser humano menor de 18 años como un niño. En Irán, la legislación no hace ninguna distinción entre la edad mínima de responsabilidad penal y la edad a partir de la cual los menores son considerados penalmente responsables. Según la ley Qisas de Irán, un asesinato intencional se castiga con la muerte, independientemente de su edad.

La semana pasada, las autoridades iraníes ejecutaron a Zeinab Sakaavand por presuntamente asesinar a su esposo cuando ella tenía 17 años. Durante su juicio, el tribunal descartó las afirmaciones de Sakaavand de que su esposo la golpeaba y abusaba con frecuencia. Tenía solo 15 años cuando se casaron.

Sakaavand es el quinto menor de edad que Irán ha ejecutado este año. El 30 de enero, Mahboubeh Mofidi fue ejecutada por presuntamente asesinar a su esposo cuando tenía 17 años. El mismo día, Ali Kazemi fue ejecutado por un asesinato que presuntamente cometió a los 15 años. Amirhossein Pourjafar también fue ejecutado en enero por la presunta violación y el asesinato de una niña de diez años cuando tenía 16 años. En junio, las autoridades ejecutaron a Abolfazl Chazani por un presunto asesinato que cometió a los 14 años.

Irán es uno de los cuatro países conocidos que han ejecutado a delincuentes infantiles desde 2013. LA ONG Amnistía Internacional denuncia que hay otros 49 menores en riesgo de ejecución en Irán, y el Secretario General de las Naciones Unidas informó que había 160 delincuentes condenados a muerte en Irán a finales de 2014.

Irán cambió sus leyes en 2013 para limitar cuándo los delincuentes infantiles podrían enfrentar la pena capital: concedieron a los jueces la discreción de no condenar a muerte a un delincuente infantil que no podía comprender la naturaleza y las consecuencias del delito cuando ocurrió, confiando en el criterio de un médico forense sobre si un acusado entendió las consecuencias de sus acciones. En el caso de Chazani, de 14 años, la Organización de Medicina Legal de Irán llegó a la conclusión de que había alcanzado la “madurez del desarrollo” en el momento del crimen. Incluso con la sombra de la pena de muerte al cometer un delito grave, las investigaciones muestran que los niños están mucho más predispuestos a tomar decisiones impulsivas.

Es hora de que las autoridades iraníes reconozcan su propia responsabilidad y pongan fin a la ejecución de niños delincuentes de una vez por todas.

No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana“. Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, 30 de septiembre de 1990.