Eduardo Cristobal de Lucas

Declaraciones del padre

“Mi hija había salido como suele hacer muchos fines de semanas con su novio y amigas, tengo entendido que fueron a cenar y luego a bailar por el barrio, eso me dijo mi hija antes de salir, que saldría por el barrio y volvería pronto a casa. Para serle sincero, lo de volver pronto no me lo creí, siempre suele hacer lo que quiere.

¿Qué cómo iba vestida ese día? Creo recordar que llevaba una falta roja y extremadamente corta, antes de salir de casa la dije que no podía ponerse esa ropa, que sin quererlo podría llamar la atención de algún salido o loco; que podrían confundirla con una cualquiera, pero de nuevo hizo caso omiso a mis consejos de padre. Cuando yo era pequeño todo lo que decían los padres iba a misa, sino ojito… En la parte de arriba llevaría una camiseta de tirantes, no recuerdo bien el color… quizás era azul o verde, no recuerdo bien. También iba muy maquillada para su edad, apenas tiene diecinueve años recién cumplidos, tres menos que su hermano, y se pinta de forma exagerada.

¿Qué hice yo esa tarde-noche?Por la mañana había tenido que trabajar, yo es que tengo que trabajar los sábados por la mañana ¿sabe usted?, y claro por la tarde ya estoy cansado del madrugón mañanero. Asique esa tarde estuve sentado en el sofá toda la tarde, medio adormilado, haciendo que veía la televisión sin enterarme de absolutamente nada de lo que salía por el aparato. Solo me desperté de verdad cuando mi hija salió de su cuarto y nos dijo que había quedado con su novio y las amigas. La regañe un poco por esa forma tan provocativa de vestir y se marchó…

Ahora me arrepiento de discutir, pero es que imagínese que es su hija la que sale con esa ropa por la noche, sabiendo como son los chicos de hoy en día, como están de salidos…Después, por la noche, salí con mi señora a dar una vuelta por el barrio, a tomar un poco el fresco, tenemos estropeado el aire acondicionado y no se imagina lo mal que se pasa por la noche. Al cabo de un rato y las repetidas quejas de mi mujer, tuvimos que volver a casa… No sé si está casado usted, pero no se lo aconsejo, las mujeres solo traen problemas y son muy blandas.Por último, cenamos no sé qué porquería que hizo mi mujer y nos acostamos a pasar calor hasta que recibí la llamada de ustedes”.

Declaraciones del hermano

“Señor agente, yo ese día había salido también con mis amigos, siempre suelo salir con ellos, aprovechar, emborracharme y olvidarme de todos los problemas. Llevo años trabajando en el mismo sitio, montando piezas en una cadena de montaje de una fábrica a las afueras de Madrid, un trabajo mecánico, aburrido y que hace que dejes de ser un hombre para pasar a formar parte de las máquinas. Lo odio, pero no tengo otra opción. Asique cada fin de semana, salgo con mis amigos, pillamos todo tipo de alcohol y nos ponemos hasta el culo de todo. Mis amigos están como yo. Creo que la mayoría de la gente de hoy día están como yo.

Sí, es cierto que mi hermana viste de forma un poco provocativa, como dice mi padre, pero bueno, a ella le gusta y es lo normal en estos tiempos, ¿no? Todas las mujeres o la mayoría de ellas visten así, no sé si será la sociedad, o lo que será, pero todas visten igual, y a mí personalmente me encanta… jajajaja…
Aunque es cierto que muchos hombres pierden la razón y pueden llegar a cometer locuras como las que le han hecho a mi hermana. Es horrible y debería de castigarse mucho más duramente, pero ya se saben las leyes de este país… sólo ayudan a los que tienen dinero, a las élites, el resto de injusticias dan igual.
Ese día yo había comido con una amiga que hacía tiempo que no veía, estuvimos en un centro comercial de cerca del barrio, en una braseria, una buena cantidad de carne que nos metimos para dentro. Después me fui a casa, no sin antes hacer una paradita en la de mi amiga para echarnos una feliz siesta, jejeje… y al llegar a la mía vi a mi padre discutiendo sobre la ropa con mi hermana. Siempre suelen hacerlo, mi hermana viste de esa forma tan actual, y a mi padre no le gusta, es de otra época, quizás lo hace también para protegerla, y ahora lo entiendo algo mejor.

Por último, me duché, me cambié de ropa y tras despedirme de mis padres, volví a salir de casa, esta vez en dirección a mi semanal borrachera con mis amigos; después de eso no recuerdo gran cosa, solo alcohol, risas, bailes, más alcohol y amanecer manchado en mi cama.

Señor agente, ¿saben ya quién le hizo aquello a mi hermana?”

Declaraciones del novio

“Por la mañana estuve entrenando en el gimnasio como suelo hacer cada sábado por la mañana, me gusta mantenerme en forma. Al salir hablé con Alicia, mi novia, y quedamos esa noche para cenar los dos; sería una cena especial para celebrar su graduación en filología francesa. Eso fue lo que me enamoró de ella, su inteligencia para los idiomas, y en especial ese acento francés tan bello que solo ella es capaz de poner. Lo primero que aprendí en francés fue “Je T’aime” y fue para escribirla una carta.

¿Cómo alguien es capaz de hacer lo que le han hecho a ella? Es que no me entra en la cabeza, no lo comprendo… Ya la dije yo antes de que me dejara tirado esa noche que no debería salir sola con su amiga de fiesta por esos ambientes, y menos volver sola a casa de noche. Debería haber vuelto a casa conmigo, nada de esto habría pasado. Pero es muy cabezona, no hay forma de convencerla, si algo se la mete en la cabeza, ya nadie es capaz de sacárselo.

Esa noche cuando quedamos, me contó nada más llegar que había tenido una horrible discusión con su padre, me dijo que era un machista que no la dejaba vestir como quisiera, que por ser mujer siempre la estaba limitando en todo y que la tenía harta. Es cierto que a su hermano no le dice nada, y eso que el hermano es un prenda de narices… siempre está bebiendo, y metiéndose de todo con esos amigos suyos, sin embargo, tiene total libertad. Alicia no bebe mucho y nunca se ha metido nada que no sean drogas legales que vendan las farmacias, y sin embargo, siempre ha estado muy sometida. Quizás por eso viste ahora de forma más provocativa y rebelde, y salga mucho más de fiesta con amigas, en respuesta a todo lo que la han sometido estos años.

En parte entiendo al padre, si yo tuviera una hija quizás la protegería mucho más, pero es que sino luego pueden pasar cosas como las que le han pasado a Alicia… así es la sociedad, no tenemos otra opción, ¿no?”

Declaraciones de su amiga

“Ese chico ya estaba siendo muy pesado en la discoteca, vimos que ya tuvo problemas con otro grupo de chicas, donde una de ellas le dio un tortazo porque él la había dado un azote en el culo. Con nosotras empezó bailando sin más, pero cuando intentamos ir de nuevo a nuestra bola, bailando solas, él no se dio por aludido y quiso seguir bailando con Alicia. En un momento recuerdo que la cogió del brazo y se la llevó a un lado, la intentó besar y tocarla los pechos, pero ella logro zafarse y venir conmigo corriendo. Después perdimos la pista de ese chaval.

Antes de quedar con ella, Alicia había quedado con su novio, cenaron juntos y según me contó después discutieron porque ella se venía de fiesta conmigo después. Él no quería, no quería que saliera de fiesta sola con amigas. Sinceramente, hoy día creo que todos los hombres o la mayoría son un poco machistas.
Su novio tenía que madrugar al día siguiente y no podía salir esa noche, pero Alicia sí que quería pasarlo bien, y salir conmigo; además ella es libre de poder salir si quiere, no tiene por qué hacer lo que su chico diga.

El caso es que discutieron, ella estaba un poco triste, también había discutido unas horas antes con su padre, pero logré que se le pasara; escuchar buena música, charlar y bailar un poco, es la mejor medicina para la tristeza, nada de químicos, felicidad en vena y listo. Tomamos las copas que venían con la entrada, bueno, yo me tome tres, porque Alicia no le gusta beber mucho, y solo se tomó una de las dos que nos dan con la entrada.

Sobre las cuatro o cinco de la mañana decidimos irnos para casa, estábamos cansadas de bailar. Yo no aprecie que nadie nos siguiera, pero por el centro de Madrid siempre hay mucha gente. Nos despedimos a la salida de la boca del metro en el barrio, ella fue en dirección a su casa, bajando la calle que da al parque de al lado del metro, y yo tomé la dirección contraria. Pensándolo bien, en vez de a ella, podría haberme pasado a mí, fue una fatalidad del destino que la eligiera a ella en vez de a mí.”

Declaraciones del basurero

“Esa noche tocaba aquella zona para limpiar, asique junto a mi compañero fuimos en el camión para aquellas calles, y empezamos a limpiar y vaciar cubo tras cubo de basura. Cuando llegamos a la calle Segismundo giramos a la derecha y entramos por la calle Desencuentro, es una vía estrecha, de un solo sentido para vehículos, siempre suele estar oscura, pero esa noche sin luna en la cual las luces parecían estropeadas por la parte de los números pares, la apariencia era más lúgubre y se veía peor.

Continuamos recogiendo cubos de basura en esa pequeña calle, durante la tercera parada para vaciar los cubos de basura, vi a la derecha de ellos lo que parecía un gran objeto tirado fuera; conforme me iba acercando empecé a ver que se movía, y comprendí que aquello era algo vivo. Al principio pensé que sería algún gato pero después de unos segundos comprendí que con ese tamaño solo podía ser un ser humano.
Cuando estaba al lado, quité la manta que la tapaba, era azul oscuro y pude apreciar sangre en ella; imagino que sería de la chica. Tras liberarla de la manta, vi lo terrible de la situación, había mucha sangre, la ropa estaba destrozada y si no fuera porque aún se movía, habría dicho que se encontraba sin vida.
La calmé un poco y llamé a los servicios de emergencias.”

Declaraciones del supuesto agresor

“¡Claro que intenté ligármela en la discoteca! Ella me había guiñado un ojo… estaba con su amiga bailando y me acerqué porque ella me saludo como si quisiera que me acercara.

Antes de entrar a aquella discoteca, yo bebí bastante alcohol, primero estuve con unos amigos tomando cervezas, puede que fueran cinco o seis jarras de cerveza, luego me quedé con dos de ellos que aún les apetecía tomar algo más y nos tomaríamos tres o cuatro cubatas, creo que de whisky. Aún entonces estaba bien, más o menos consciente, jejeje… uno de mis amigos vomitó y tuvo que irse a casa porque no podía continuar la fiesta, asique me quedé con el único que quedó.

Fuimos hacia la discoteca y entramos, yo ya no podía beber mucho más, asique mi amigo me dijo que me tomara una sustancia para animarme y poder continuar… entramos al servicio y recargamos las pilas.
¡Sí! ¡Se lo juro!, no fui solo a la discoteca, fuimos los dos, pero mi amigo al salir del servicio se quedó con un grupo de amigas… yo no pude porque eran unas rancias y decidí dejarlas.

Al poco rato, vi como esa chica me saludó, o guiñó un ojo… eso me pareció, y me acerqué a bailar. Como estaba con una amiga bailé con las dos, y tras un par de bailes nos fuimos a un sitio más íntimo para poder continuar la fiesta. Pero cuando empezamos a besarnos, se separó de mí, me dijo que tenía novio y se marchó. La verdad, me joden mucho esas típicas tías que van de calientabraguetas, que solo te calientan bailando y luego no quieren nada… ¿entonces para que salen así vestidas?

Se lo prometo que yo no lo hice, pero esa chica iba buscando guerra, así vestida y como provocaba a los tíos, al final alguno terminaría haciéndolo, solo era cuestión de tiempo; pero se lo juro, ¡Yo no lo hice!
¿Mi amigo Tomás? No sé, después de la fiesta en la discoteca, lo acompañe hasta su barrio, serían las cuatro y media o cinco menos cuarto, lo recuerdo porque miré el reloj de la pizzería donde comí una porción de barbacoa.”

Declaraciones de Alicia

“No pude verle la cara, se abalanzó sobre mí cuando estaba andando por la calle Desencuentro, por una zona donde no había luces, las farolas parecían estropeadas… Vino por mi espalda, yo estaba cansada de todo el día, ese día había sido horrible y terminó peor aún… ojala nunca hubiera salido… ojala no estuviera viva…

Perdón, pero me cuesta mucho reproducir todo lo ocurrido, es muy duro… Tras abalanzarse sobre mí, me tapó la cara con un gran trapo o manta, no sabría decir, el caso es que para cuando tuve aquello sobre mi cabeza ya no podía ver nada. Me tiró contra el suelo, cerca de unos arbustos, mi piel se desgarró contra los pinchos de aquella maleza… intenté palpar con mis manos algo a mi alrededor para liberarme pero no pude agarrar nada… Después me cogió de las piernas y me arrastró un poco sacándome de los arbustos, me puso de espaldas al suelo y se puso sobre mí. Yo no paraba de gritar e intentar liberarme, pero me dio un puñetazo en la cara y me dijo que si no me callaba me estrangularía allí mismo y jamás vería un nuevo amanecer… No sabía que hacer… lloraba y lloraba…

Él me golpeo la cara, dándome bofetadas, después me rompió el vestido que llevaba, de arriba abajo, me quitó parte de la ropa interior y con lo que parecía ser unas ramas o algún objeto punzante me araño todo el cuerpo, desgarrándome la piel a jirones, sentía como partes de mi piel estaban colgando, a la vez que entre ellas la sangre salía a borbotones. No sé cuánto tiempo pasó, creo que perdí la consciencia con uno de esos golpes que me propinó… poco después sentí que sus manos apretaban mi cuello con la manta aún puesta sobre la cabeza… creo que volví a perder la consciencia y cuando desperté supe por cómo me sentía que acababa de ser violada.

Con la manta aun tapándome intenté liberarme, pero ya no tenía casi fuerzas y temí que aún estuviera por allí, hasta que hoy un camión acercarse y un hombre con ropa verde me liberó.
¿Qué cómo se llama mi hermano? Tomás.”