No es fácil encontrar películas con personajes femeninos complejos, que merezcan la pena y que escapen al tópico “chica conoce a chico, se hacen amigos y acaban enamorándose porque al parecer es el único desenlace lógico que conocen los guionistas de Hollywood”. Por eso, cuando me propusieron escribir sobre el tema se me abrieron los cielos. Porque el caso es que hay INFINIDAD de películas en las que las mujeres tienen un papel relevante, ya sea como escritoras, directoras o actrices.

Desde Audrey Hepburn hasta Cate Blanchett, pasando por Kathryn Bigelow o Greta Gerwig, la historia del séptimo arte está plagada de nombres propios que han conseguido hacerse poco a poco con el hueco que merecen dentro de la industria.

Mi humilde labor aquí va a ser intentar acercaros todas esas historias de mujeres que me han sorprendido, conmovido o impactado, siempre teniendo en cuenta que no soy crítica de cine ni una erudita en el tema (ni lo pretendo). Soy solo una enamorada que va a poner todo de su parte para haceros llegar la pasión que siento yo por esto del celuloide.

Para entrar en materia, he decidido arrancar con una joya de 2011 titulada Criadas y señoras, que es una de mis cintas favoritas de los últimos tiempos. Basada en el libro The help, de Kathryn Stockett, cuenta la historia de Skeeter, una chica de 23 años que regresa a su casa en Mississipi tras terminar sus estudios universitarios. Allí se ve obligada a lidiar con su madre, cuyo único objetivo en la vida es casarla, mientras emprende un proyecto secreto como escritora con la ayuda de Aibileen y Minny, dos de las criadas de las familias ricas del pueblo. El libro que Skeeter comienza a escribir pretende contar de forma anónima las experiencias de las criadas y denunciar su precaria situación, lo que despertará la ira de las chicas bien, en especial de Hilly Holbrook.

Lo que más me gusta de esta película es que, al contrario de lo que ocurre algunas la gran mayoría de las veces que tienes mujeres fuertes en un guion, no deja que la historia acabe girando en torno a los SEÑORES®.

Me gusta ver las relaciones de amistad que se crean entre las tres protagonistas y, posteriormente, con el personaje de Celia Foote, de quien prefiero no contar más detalles por si sois unas inconscientes que aún no han visto Criadas y señoras. Me gusta conocer las duras historias detrás de cada una de las criadas, me gusta que haya espacio para el humor dentro de tanto drama y me gusta mucho, mucho, pero MUCHÍSIMO la relación de Skeeter con uno de sus pretendientes y, más concretamente, su desenlace.

La adaptación del guion me parece correctísima y la dirección, a cargo de Tate Taylor, me parece también bastante lograda. Quizá el hecho de que la autora del libro y el director de la película fuesen buenos amigos desde la infancia logró crear un buen tándem con un resultado muy digno.

¿Y qué decir del reparto? Simplemente maravillosas. Todas y cada una de ellas. Emma Stone empezó a ganarme interpretando a la protagonista de esta historia y desde entonces ha trabajado en proyectos que me flipan muy fuerte (he aquí una fan acérrima de Birdman y La La Land). De Viola Davis no tenía ninguna duda porque es una fuerza de la naturaleza y de Octavia Spencer tampoco porque su vis cómica siempre funciona bien, en este caso como para proporcionarle el Oscar a Mejor Actriz de reparto (también os digo, la veo un poco encasillada en ese registro, véase su personaje en La forma del agua, y me gustaría que le diesen papeles que supongan un verdadero reto para ella porque sé que es capaz de hacerlo). Bryce Dallas Howard clava su papel de villana estirada y racista y deberíamos tenerla más en cuenta porque tiene mucho potencial más allá de Jurassic World y esas cosas que me generan tan poquito interés. Jessica Chastain es una buenísima actriz y en pocas escenas consigue crear el interesantísimo personaje de Celia Foote. ¿Y Allison Janney qué, eh? Es tremendo lo de esa mujer. Es una ACTRIZ, en mayúsculas y con luces de neón, que parece tener un máster en “madres de carácter complejo” (recordadme que un día os hable de Yo, Tonya).

En resumen, si amáis el buen cine, ese en el que se parte de la base de una buena historia en torno a la que se crea todo lo demás, Criadas y señoras es vuestra película.