TUESDAY 22 JANUARY 2019

Esperando ese “merecido descanso” y del que te das cuenta que en el mejor de los casos lo tendrás con esa minúscula cuantía que te permite sobrevivir, mientras escuchas y ves como otros si lo consiguen o incluso dependes de ellos para poder subsistir dignamente los próximos años.

No, no es un cuento, es la cruda realidad. Una realidad de desprotección social, de brecha de género, de dependencia económica, de desigualdad… Una realidad donde ni la administración ni las empresas se vertebran con un sistema eficiente de remuneración, de promoción laboral, de conciliación de la vida familiar, laboral y personal, de pensiones dignas para aquellas que han dado todo el tiempo de su vida a trabajar por y para los demás.

Las brechas de género estructurales que sufrimos las mujeres nos persiguen más allá de nuestra vida laboralmente activa y al igual que nos encierran en los estereotipos sexistas de niñas princesas, cuidadoras y reproductoras, nos encarcelan en una vejez empodrecida y un estado de salud en peores condiciones que nuestros compañeros.

Si queremos tener el descanso que nos merecemos mañana, no dejemos de luchar hoy por una política y un sistema de protección social igualitario, por iniciativas legales, laborales y sociales reales, inclusivas, justas y actualizadas, que pongan a las mujeres en el lugar que les corresponde.

Actuemos hoy, contra las brechas de género para conseguir la igualdad en el ámbito laboral y una jubilación que garantice la equidad en condiciones de vida de las mujeres.

El 8 de noviembre iniciábamos nuestra campaña #8MSiempre: En casa, en la escuela, en la calle: educación en igualdad. El 8 de diciembre continúabamos reivindicando bien alto que #8MSiempre: Las capacidaddes profesionales no tienen género.

Y, hoy, continuamos, como el resto de los 365 días del año, exigiendo empleo digno, equidad en el salario e igualdad en las pensiones.

#8MSiempre

#VivasLibresUnidas

Diseño de: Sheila R. Melhem y Javi de Castro.

La agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, ha conseguido hablar con la joven saudita de 18 años que se había encerrado en la habitación de un hotel del aeropuerto de Bangkok tras denunciar que su vida corre peligro si regresa con su familia.

ACNUR consiguió permiso de las autoridades tailandesas para entrevistar a Rahaf Mohammed Al-qunun y evaluar si necesita protección internacional.

ACNUR no ha desvelado nada de lo que Rafah ha contado en la entrevista, pero recuerda que el principio internacional de “no devolución” impide a los estados expulsar o devolver a las personas si su vida o su libertad corren peligro.

Según informaciones de prensa, Tailandia ha paralizado el procedimiento de deportación.  “Ahora se encuentra en un lugar seguro, fuera del hotel“, explicó la portavoz de ACNUR, Cecile Pouilly. “Está muy afectada psicológicamente después de todo lo que ha pasado y necesita un poco de espacio para respirar, pero en los próximos días seguiremos hablando con ella para establecer sus necesidades de protección”.

La joven ha comentado en su cuenta de Twitter que quiere ir a un tercer país, pero que ahora, bajo la protección de ACNUR se siente “segura” y que ha recuperado su pasaporte.

La joven se había encerrado en una habitación del hotel del aeropuerto internacional Suvarnabhumi de Bangkok, tras ser retenida, el sábado durante una escala en su viaje entre Kuwait y Australia. Asegura que huyó de su familia porque teme por su vida y que quiere pedir asilo en Australia. Habría aprovechado un viaje a Kuwait donde no se requiere la autorización de un familiar varón para permitir la salida del país a una mujer.

“Ha sido muy franca en redes sociales y ha mencionado que su familia la está amenazando“, explicó la portavoz de ACNUR que no puede dar más detalles por razones de confidencialidad y protección.

“No voy a dejar mi habitación hasta que no vea a ACNUR y quiero asilo”, dijo en un video publicado en Twitter por el subdirector en Asia de Human Rights Watch (HRW), Phil Robertson

Durante su encierro, Al-Qunun ha utilizado las redes sociales para informar sobre su situación y no ha parado de recibir mensajes de apoyo.

”Querida Rahaf, mis colegas de ACNUR están en el aeropuerto y tratando de contactar contigo”, aseveró Melisssa Fleming, jefa de Comunicación del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

Rafael Silva


Esta puede ser la primera cesión, fagocitar a las mujeres en un acuerdo como si todos los miembros de la familia tuvieran las mismas expectativas de agresión, y como si los hombres no fueran mayoritariamente los agresores y las mujeres las víctimas

Rafael Almazán


Violencia doméstica, violencia familiar o violencia intrafamiliar, entre otras denominaciones, es como se llama a aquélla que afecta a cualquier miembro de lo que se considere una familia: puede tratarse de violencia de los padres contra los hijos, de los hijos contra los padres, de ambos contra los abuelos, etc. Bien, la pregunta es…¿Qué tiene que ver todo esto con la violencia machista? Ni siquiera la etiología de la violencia es la misma, porque si en el caso de la violencia doméstica concurren miles de factores que la determinan, en el caso de la violencia machista (es decir, de la violencia que ejerce el hombre contra la mujer sólo por el hecho de serlo) lo que concurre y la hace posible es el patriarcado y todas sus manifestaciones. No tendría sentido por tanto mezclar churras con merinas, abandonar todos los pasos adelante que se han dado en pro de la protección de las mujeres (que aún siguen siendo insuficientes), y colocar todas las violencias en el mismo saco, como si fueran variantes cuyas causas múltiples se diluyen como azucarillo en agua.

Ilustración de Javier F. Ferrero

Las violencias machistas o de género son una lacra en nuestra sociedad. Las genera el patriarcado, todo ese sistema de dominación cultural que ejerce el hombre sobre la mujer desde hace siglos, y que se manifiesta en infinidad de dimensiones. No se puede mezclar por tanto con la violencia de hijos contra padres, o de éstos contra abuelos, porque obedecen a una casuística distinta, que emana de otros factores que determinan la realidad psicosocial de las personas. No existen anualmente 50 (pongamos por caso) abuelos asesinados por sus nietos, ni 50 hijos maltratados por sus padres. Ni 50 parejas homosexuales, donde un miembro de dichas parejas haya asesinado al otro miembro, sea éste/a hombre o mujer. Y como la violencia de género es una lacra que tenemos que erradicar de nuestra sociedad, están justificadas todas las medidas que se tomen explícitamente en todos los órdenes para erradicar el patriarcado, último responsable de este tipo de acciones violentas. Hay que proteger a las mujeres desde el ámbito policial, desde el ámbito judicial, desde el ámbito social, desde el ámbito educativo, desde el ámbito laboral, y desde todos los demás ámbitos, pues el patriarcado se manifiesta en todos esos ámbitos y va creando (lo ha hecho durante siglos) las relaciones de desigualdad, de dominación y de dependencia, que discriminan a la mujer sobre el hombre, y que en último término provocan que abusen de ellas, que las violen, que las maltraten, que las asesinen, que las hieran, que las discriminen laboralmente, que las prostituyan, que utilicen sus vientres en alquiler, que les condenen a unos determinados roles, etc.

La irrupción de Vox en el Parlamento de Andalucía ha provocado que este tema vuelva a la palestra una vez más. La extrema derecha, machista por naturaleza (además de homófoba, misógina, racista, patriarcal, capitalista, explotadora, católica…), quiere hacerse oír en Andalucía (como hará en el resto de Parlamentos autonómicos donde consiga representación, incluido el Congreso y el Senado), y para ello, sin ir más lejos, ha requerido a PP y Ciudadanos que revisen el pacto alcanzado entre ambas fuerzas políticas, para eliminar las partidas presupuestarias destinadas a luchar contra la violencia de género. Para ellos, en su supina ignorancia y manifiesto machismo, estas partidas son inconstitucionales, porque “discriminan a los españoles, al no considerar iguales al hombre y a la mujer”. Hace falta además ser bastante cínico para argumentar esto. Pues bien, la respuesta del PP ante tamaño despropósito ha sido la de intentar dar “gato por liebre”, ceder pero sin ceder, hacer que entra al trapo pero sin entrar, y no se les ha ocurrido otra cosa que tentar a Vox con la posibilidad de ampliar partidas presupuestarias que incluyan “todos los tipos de violencia doméstica”.

No podemos consentirlo. Desde esta humilde tribuna hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de mujeres, pero también de hombres, para que se manifiesten contra este sinsentido, contra esta estafa, contra esta sinrazón, pero sobre todo, contra esta injusticia. Joaquim Bosch, de Jueces y Juezas para la Democracia, lo ha explicado muy claramente en Twitter:En la violencia en la pareja el 95% de los condenados son hombres. Y casi el 100% de los agresores sexuales también son hombres. Hay que ser muy machista para no captar la discriminación estructural de las mujeres y para no entender la necesidad de medidas de protección”. Y concluye: “La violencia es un instrumento estructural del machismo para un orden social discriminatorio. Eso exige medidas específicas: los hombres van a correr sin miedo a que los maten y las mujeres no. Casi el 100% de las agresiones sexuales las cometen hombres y las víctimas son mujeres”.

Las violencias machistas existirán mientras exista el patriarcado, que aliado con el capitalismo, son los dos motores que las hacen funcionar, y les dan oxígeno, porque convienen a sus intereses. No podemos dar ni un paso atrás en lo ya conquistado, más bien al contrario, hemos de exigir una lucha transversal, es decir, la inclusión obligatoria de la perspectiva de género en todos los ámbitos, para erradicar los motivos que causan todas las violencias contra las mujeres. El discurso y las medidas contra la violencia de género no pueden ser diluidas, sino que tienen que ser reforzadas. Eso que la extrema derecha (y gran parte de la Iglesia Católica) llama perversamente “Ideología de género” no es sino la defensa de la mitad de la humanidad frente a la otra mitad, hacia un mundo más igualitario. Flavo favor haremos a la causa si dejamos que ganen esta batalla.

La directora de la CIA, Gina Haspel, designó a Cynthia “Didi” Rapp como subdirectora de análisis, lo que llevó por primera vez en la historia de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU a tres mujeres al frente de sus principales divisiones.

Haspel, quien se convirtió en mayo pasado en la primera mujer en dirigir la CIA, había nombrado previamente a Elizabeth Kimber como subdirectora de operaciones, cargo desde el que es responsable de la red mundial de espías de la agencia, reveló hoy la cadena NBC.

La dirección de ciencia y tecnología de la CIA estaba ya a cargo de Dawn Meyerriecks, agregó la versión.

Un oficial de inteligencia señaló a NBC que las mujeres representan al menos un 50 % de la planta de empleados de la entidad.

La directora de asuntos públicos de la CIA, Brittany Bramell, destacó que Rapp aportará su “profunda experiencia” a la Dirección de Análisis.

Según la versión, Rapp, una experta en Medio Oriente cuyos padres y esposo trabajaron en la CIA, se ha desempeñado como directora de asuntos públicos de la agencia y subdirectora ejecutiva, entre otros.

“Las últimas informaciones aparecidas sobre las exigencias de la formación VOX al PP y a Ciudadanos para que puedan formar gobierno en Andalucía son absolutamente intolerables e indecentes. Jugar a negociar con algo tan serio como la violencia machista, que tantas mujeres asesinadas está dejando año tras año, 47 en el 2018 sin incluir a víctimas de violencia sexual u otras que también se perpetran contra mujeres, es indecente”. Así de contundentes se manifiestan en EQUO Andalucía Verdes sobre la exigencia de VOX de renuncia por parte del PP y Cs al punto de su acuerdo para formar gobierno en el que se comprometen a mantener la lucha contra la violencia machista.

“Desde EQUO, señala Francisco Soler, coportavoz del partido en Andalucía, instamos a todas las fuerzas políticas democráticas de Andalucía a que no cedan al chantaje de una formación que solo pretende acabar con las libertades y derechos que tanto esfuerzo, lucha y trabajo están costando conseguir en Andalucía. Hemos empezado 2019 con la primera víctima de violencia machista en Laredo, Cantabria, a manos de su pareja y con la noticia de que se mantiene en libertad a los miembros de la “manada”, sin criterio unánime por parte de la judicatura y con una sentencia firme de 9 años de condena por abuso sexual continuado y no por violación”

Según el partido verde, el Pacto contra la Violencia de Género y la Ley de Prevención y Protección Integral contra la Violencia de Género aún no han podido aplicarse por falta de recursos y medios en ninguno de sus ámbitos, ni el educativo, ni el sanitario ni, por supuesto, el de la justicia y la seguridad. Por ello, desde la coalición EQUO Verdes-Iniciativa Andalucía, con la que se presentaron a las últimas elecciones andaluzas, llevaban en el programa electoral destinar un 5% del presupuesto andaluz a hacer efectivas las medidas del Pacto contra la Violencia de Género y trabajar activamente en la consecución de la igualdad, fundamentalmente a través de la prevención, y no tener que manifestarnos cada vez que asesinan a una mujer.

Según Isabel Brito, coportavoz del partido en Huelva y candidata a la vicepresidencia del gobierno andaluz en las pasadas elecciones, “en EQUO Verdes instamos a Moreno Bonilla y a Marín a blindar las políticas contra la violencia machista y sobre todo a que no supriman instituciones y organismos como el Instituto andaluz de la Mujer, así como a que no pongan en riesgo a las asociaciones y organizaciones que protegen y asesoran a las mujeres y que tanto horror están evitando en Andalucía para las mujeres víctimas de malos tratos o sus hijos.

Desde el partido ecologista señalan que la dotación de recursos, la formación especializada a los jueces y juezas, las medidas de acompañamiento y protocolos de actuación serios no podrán materializarse sin dotación económica suficiente.

EQUO manifiesta que estará alerta y, de la mano del movimiento feminista, exigirá al Gobierno andaluz que no dé ni un paso atrás en la lucha contra la violencia machista, ni que se suscriban acuerdos de la vergüenza que pongan en riesgo la vida de las mujeres en Andalucía

El diario El Mundo publica hoy, citando fuentes de la dirección del PP, que los populares planean ofrecer hoy a Vox negociar un desarrollo normativo en Andalucía para proteger a las víctimas de los malos tratos entre familiares, de forma que los hombres puedan recibir ayudas específicas por violencia doméstica. De esta forma, la definición de violencia machista perdería todo el sentido.

Esta concesión se trata de una oferta para desbloquear la investidura de Juanma Moreno sin modificar el pacto de gobernabilidad con Ciudadanos.

VOX exige modificar ese pacto entre PP y Ciudadanos en lo relativo a la violencia machista a cambio del apoyo de sus 12 diputados en la cámara andaluza.

Desde el PP proponen entonces no modificar la ley de violencia de género andaluza, sino ampliar la lucha contra la violencia de “todo tipo”, con el objetivo de mejorar la protección de los abuelos, las abuelas, los niños y los hombres en el ámbito familiar, que también cobrarían ayudas específicas.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, tiene previsto hablar hoy por teléfono de esta propuesta con Santiago Abascal, quien ya ha respondido en su cuenta de Twitter: “Nos parece un buen principio que se quiera atender a todas las víctimas de la violencia familiar: mujeres y hombres, niños y ancianos. Pero nuestro programa incluye otros muchos aspectos que quien pretende llegar al gobierno andaluz deberá escuchar, y en alguna manera asumir”.

“No hemos recibido todavía ese ofrecimiento de forma oficial. En cualquier caso, vamos a tener que repetir lo que explicamos ayer: Un gobierno que quiera contar con los 12 diputados de VOX para su investidura, deberá sentarse a escuchar el programa votado por 400.000 andaluces”, insiste Abascal.