La actriz Aina Clotet ha acusado a la también actriz, directora y activista por los derechos de la mujer Leticia Dolera de prescindir de ella para su serie ‘Déjate llevar’, “de marcado carácter feminista”, por “estar embarazada”, según explica la catalana en un comunicado.

De esta manera, responde a la directora después de que esta explicara que prescindió de Clotet porque estando embarazada no encajaba en el papel protagonista porque había “escenas de sexo” al final del rodaje.

Las actrices Aina Clotet y Leticia Dolera

 

Dolera aseguró a ‘La Vanguardia’ que “el papel reservado para Clotet era el de una mujer que se toma la píldora para no quedarse embarazada” y que “hay diferentes escenas de sexo que no podían encajar con una persona embarazada“. Por ese motivo, le ofreció otro papel, aunque de menos importancia.

Clotet (Barcelona, 1982) indica en una nota de dos páginas que hasta ahora había querido mantenerse en silencio sobre las razones que habían impedido su participación en la serie que Dolera ha creado, dirigido y protagonizado porque hacerlo “le hubiera provocado estrés” y porque no quería que sus declaraciones “se percibiesen como un ataque a Leticia ni al proyecto”.

Sin embargo, la semana pasada se publicaron declaraciones de Dolera que le “resultaron sorprendentes” y por eso aclara las circunstancias de un caso en el que se ha encontrado, dice, “en desprotección legal”: “Ninguna mujer debería verse en la necesidad de ocultar algo así para proteger su carrera profesional”.

La actriz fue seleccionada a finales de junio para interpretar a uno de los personajes protagonistas de la serie, que comenzó su rodaje a mediados de septiembre. Su personaje tenía unas 25 sesiones de trabajo, la mitad del tiempo de grabación, pero a principios de julio “descubrió que estaba embarazada de cuatro semanas” lo que comunicó “inmediatamente” para que el rodaje se organizara “teniendo en cuenta” su estado.

“Asumí que la producción de una serie marcadamente feminista y que plantea la dificultad de ser mujer y madre en esta sociedad consideraría todas las opciones para no excluirme solo por estar embarazada”, subraya Clotet.

En su opinión, podría rodar la mayoría de sus escenas antes de que el embarazo fuese perceptible y en caso de quedar escenas pendientes, Clotet proponía “recurrir a cualquiera de las técnicas que se utilizan de forma habitual en estas circunstancias”, es decir adaptar el vestuario, ajustar planos de cámara o usar dobles de desnudo puntuales.

Dos días después de anunciar su embarazo, Clotet recibió la llamada de Dolera (Barcelona, 1981) para comunicarle que “era posible que no contaran con ella” por un problema con la póliza del seguro, “que establece un coste altísimo para cubrir cualquier problema derivado del embarazo” y que además veían “complicado” cambiar el plan de rodaje.

Tras pedir información sobre el seguro, solicitó una nueva reunión con Dolera, que había abierto un nuevo casting para su personaje, para proponerles de nuevo “todas las posibilidades de adaptación de planificación y artísticas” además de poner su salario a disposición de la productora para “cubrir cualquier coste adicional” que pudiera suponer su estado de gestación.

A dos meses para que el rodaje empezara, el productor le transmite, según Clotet, que no pueden asumir su presencia en la serie. “Leticia, en compensación, me planteó la posibilidad de interpretar un personaje capitular que decidí rechazar, no por el hecho de ser un personaje menor, como se ha dado a entender públicamente, sino por la gran sensación de desprotección que había sentido durante todo el proceso”, argumenta Clotet.

El 17 de septiembre se reunieron con Movistar+ y sus representantes les dijeron que no sabían nada de lo que ocurrido y que, de haberlo sabido, “hubieran volcado toda su voluntad para intentar evitar que esta situación ocurriera“.

“Soy plenamente consciente de la enorme presión que conlleva dirigir y producir un proyecto como este pero creo necesario mostrar la otra cara de la moneda, la de la presión que tiene la mujer que se queda embarazada y tiene que decidir si esconde su embarazo para conservar el trabajo o lo explica para favorecer la organización del mismo, arriesgándose a perderlo”, añade.