Esas medidas deben abordar “las causas profundas de dicha violencia, incluida la violencia armada, la delincuencia organizada, el tráfico de drogas, los estereotipos discriminatorios, la pobreza y la marginación”, indican desde el Comité.

La CEDAW ha reconocido los avances en materia legislativa y mecanismos de respuesta ante la crisis, pero no son suficientes. Los grupos de la sociedad civil empujan por un cambio mayor tanto en las estructuras de gobierno como en la sociedad misma, explicó María de la Luz Estrada, coordinadora ejecutiva del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

La violencia que vivimos de discriminación cotidiana la tienes ahí o la violencia doméstica que la autoridad no pudo prevenir, en eso puede haber un mayor control”, manifestó Estrada. “Pero seguimos reproduciendo esta cultura machista que no le da valor a las mujeres, que las considera cosas”.

El Observatorio indica que entre 2014 y 2017 al menos 8904 mujeres han sido asesinadas en México, pero apenas el 30% de esos casos fue investigado bajo los protocolos del feminicidio.  “Ve los últimos casos: Fue a comprar un elote y de ahí ya no volvieron a saber de la niña. La encontraron asesinada, violada”, dijo Estrada. “Niñas que no encuentras, que salieron a comprar tortillas y no regresan. Las asesinaron y no logras saber por qué y de unas maneras terribles”, sentencia la coordinadora.